desamor desvaríos

Mi turno...

7:41Alessia Villanueva



¿Por qué?

¿Por qué me elevaste para dejarme caer así? Estuve a un palmo de tocar el cielo, pero se me rompió la escalera, aquella que me construiste con besos y caricias, con despertares idílicos y risas tontas que sólo nosotros entendíamos.

¿Por qué lo hiciste todo tan complicado? ¿Fue por diversión? ¿Te apetecía pasar el rato? Te tomaste tantas molestias para hacerme creer que éramos uno, que me cuesta pensar que fuera por puro entretenimiento. Y no creo que tu vida sea tan aburrida… ¿o sí?

¿Por qué te comportabas como si no fuera a terminar nunca, cuando tú eras el primero que ya calculaba el “adiós” antes de haber terminado el “Buenos días, preciosa”? ¿Era parte de tu gran mentira maestra? ¿O quizá un pequeño rinconcito de tu alma mecánica, uno que escondes muy bien, sí quería que funcionara conmigo, que el deseo se cumpliera al soplar la pestaña? ¿Era cierto todo lo que me dijiste aquella noche, cuando parecías tan vulnerable…?

Fuiste tan torpe… Sí, de todas las palabras que podrían calificarte, “torpe” es la mejor aproximación. Me tuviste ahí todo el tiempo, para ti, dispuesta a hacer lo que fuera para que todo saliera bien, para formar un perfecto equipo contigo, y lo dejaste ir de la peor forma que encontraste. Si es cierto que yo te hacía sentir tan bien, que tenías tanto miedo de perderme… ¿por qué tanta prisa por alejarme? Y aunque tenga que reconocer que hasta hace bien poco todavía seguía esperando que te dieras cuenta, que las cosas fueran de otra forma…, ahora ya no hay vuelta atrás. Se ha accionado la palanca; has activado la horma de tu zapato.

Porque me he dado cuenta de que, quien bien te quiere, vuelve a por ti; y tú no has vuelto. Ni volverás. No sé si por cobardía o porque todo lo que dijiste sentir era en realidad mentira, pero no volverás. Yo tampoco lo haré. No volveré donde no se me valora como yo merezco, donde un día se me dice una cosa, y al día siguiente otra distinta. Donde se llega tarde a mi encuentro, con excusas estúpidas y recién inventadas. Con mentiras absurdas que desbordan mi paciencia.

Fuiste tan infantil. La gente adulta no se esconde como tú. Da la cara. Porque una vez me dijo un hombre, al que yo respetaba como a nadie, que la palabra es lo más valioso que uno tiene; y tu palabra vale bien poco. ¿Qué clase de hombre eres tú?

Y todavía me sigo preguntando ¿por qué? ¿Por qué hiciste tanto daño, tan gratuitamente? ¿Por qué dejaste que me empapara de ti, que me calara hasta los huesos tu traviesa forma de mirarme, tus cálidos y eternos abrazos, tu forma de hacerme reír…? Supongo que formaba parte de tu plan, de esa tendencia tuya que, como tantas veces repites, siempre te hace conseguir lo que quieres. ¿Eso era yo? ¿Un reto más? ¿Otra medalla en el pecho del “chico del año”? Ambos sabemos que, aunque inventes mil máscaras con las que cubrirte, te pareces muy poco a esa persona que dices ser. Y eso, permíteme, es muy triste, cariño.

Sea como fuere, renuncio a continuar en tu mentira. Recojo la toalla que tiré al suelo el día que saliste por aquella puerta con un “pero somos amigos” en los labios, y vuelvo a pelear. A pelear por mí, por volver a ser aquélla que era antes de que tú me embrujaras. Dejo de estar para ti, me divorcio de tu recuerdo. Ahora me doy cuenta de todo el tiempo que perdí intentando salvar lo insalvable, de conseguir lo imposible por seguir a tu lado. Tiempo que, por cierto, no te voy a reclamar. Porque lo perdí por mi culpa, y asumo mi responsabilidad. Toma nota.


Me desato tus cadenas y me sublevo a tu voluntad. Voy a reír hasta que te duela a ti el vientre de tanta carcajada; pero no de ti, sino contigo. Voy a ser la mujer de tu vida, pero fuera de tu vida. Y algún día, no muy tarde, te prometo que estaré curada, que habré sanado mi corazón de esta enfermedad que lleva tu nombre. Y las cicatrices me harán recordar con una sonrisa en los labios los buenos momentos que me regalaste casi sin darte cuenta; tan efímeros, tan sutiles, tan lejanos.

También te puede interesar

0 comentarios

Popular Posts

Flickr Images

Formulario de contacto